Mostrando entradas con la etiqueta El periódico la reconquista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El periódico la reconquista. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de febrero de 2020

Libro primero capitulo uno Periódico la Reconquista

LOS CRISTEROS DEL VOLCÁN DE COLIMA, 
Libro Primero Capitulo uno 2ª Parte; 
Periódico La Reconquista

Un día -era cerca del Carnaval del 1925- el Profr  J. Concepción Fuentes, que era del Cuerpo de Redacción del periódico católico tan odiado y perseguido, fue cesado en su empleo -era Director del Asilo de Niños- por creérselo autor de un artículo bien cortado en contra de tanta inmoralidad y perversidad del régimen imperante. En realidad, J. Concepción Fuentes no era el autor del artículo: el autor había sido el mismo Dionisio Eduardo Ochoa; pero, llamado a juicio el Profesor Fuentes no se disculpó; reconoció ser del cuerpo de redacción de La Reconquista y, con relación al artículo en cuestión, ni negó ni afirmó nada, aceptando que se le quitase su empleo.
Dionisio Eduardo Ochoa, en cambio, urdió un medio y lo puso en práctica: se estaba preparando en aquellos días, por jóvenes colimenses, la representación del drama Marianela que dos días más tarde se llevaría a la escena en el Teatro Hidalgo, en favor de una obra de asistencia pública, en que las Autoridades Civiles tenían grande empeño.
Dionisio Eduardo tenía el principal papel de los varones, y sin él sería casi imposible que la fiesta dramático musical se llevase a cabo, pues ya no era factible que se le pudiese substituir por la premura del tiempo. Al reflexionar esto se presentó con hombría a los hombres del régimen:
Ustedes han quitado injustamente su empleo al Prof. J. Concepción Fuentes que es miembro de la A. C. J. M., como yo, y quiero pedirles que lo restituyan en su puesto. Y como encontrase resistencia, amenazó diciendo:
Pues si no se le restituye inmediatamente, no habrá fiesta en el Teatro Hidalgo: conmigo no se cuenta. 
Los interesados, después de procurar hacerlo cambiar de resolución, fingiendo no alarmarse, dijeron que buscarían un sustituto. Y Dionisio, remachando más el clavo, sabiendo que no estaba solo y que habría quien lo respaldase, dice:
Pero si yo no represento mi papel, tampoco la Srita. Ma Mercedes Hernández representará el suyo, y ella de ninguna manera se puede sustituir. Ella hará causa común con nosotros, porque es de los círculos católicos de señoritas.
Y movidos todos los recursos, todas las influencias, Merceditas Hernández -La Marianela de la pieza dramática- se supo mantener firme y el Prof. J. Concepción Fuentes fue restituido a su empleo.

Deseas ver o leer la edición anterior, sigue esta liga:

Continua en la próxima edición

















domingo, 2 de febrero de 2020

Libro primero capitulo uno, el periódico la reconquista

LOS CRISTEROS DEL VOLCÁN DE COLIMA

EL PERIÓDICO LA RECONQUISTA

Cuando Francisco Solórzano Béjar, años más tarde fue gobernador de Colima, el presidente regional de la A. C. J. M., era Dionisio Eduardo Ochoa, joven de 25 años de edad que por aquellos días trabajaba en las oficinas de la Tesorería del Estado y que, a la vez, era el director del valiente semanario La Reconquista.
Los muchachos de La Reconquista, más de una vez merecieron, por su actitud noble y gallarda, no sólo el respaldo de Colima, decidido y ardiente, sino aun la aprobación, bendición y elogio del Metropolitano, el Excmo. Sr. Arzobispo de Guadalajara, Don Francisco Orozco y Jiménez, gloria del Episcopado Nacional, a quien justamente ha dado en llamarse Francisco el Grande.
El valiente semanario fue perseguido. Eran tiempos de arbitrariedades anticonstitucionales: los muchachos papeleros que lo vendían, con mucha frecuencia eran golpeados y aun llevados a la inspección de policía, después de robarles su periódico; pero en contra de todo viento y marea el periódico se seguía vendiendo clandestinamente. El pueblo lo esperaba, lo buscaba anhelante y el tiraje hubo de multiplicarse, a medida que se le perseguía.

AFRONTANDO LA LUCHA

Un día el gobernador Lic. Francisco Solórzano Béjar decidido a acabar con la voz viril de aquel periódico católico, llamó a Dionisio Eduardo Ochoa a su despachó. Ochoa se presentó inmediatamente.

- Mire usted, Nicho -así le llamaban-, vea que no obstante su credo y sentimientos religiosos que lo hacen enemigo del régimen, nosotros lo hemos respetado y le tenemos cariño; mas una cosa es su credo interno y sus propios sentimientos en los cuales nadie tiene que meterse y otra es la actitud externa y pública de sus creencias y no vamos a permitir más que Ud. siga perteneciendo a agrupaciones enemigas del Régimen Revolucionario, como es la A. C. J. M., de la cual es Ud. presidente, y sea director de un periódico que continuamente nos ataca, y a la vez esté trabajando con nosotros en una oficina de gobierno. Por lo cual, o deja Ud. La Reconquista y la A. C. J. M., que ninguna utilidad económica le producen, o pone su renuncia a su empleo de la Tesorería. Si en cambio, Ud., pensando mejor, se decide a abandonar la A. C. J. M., y el periódico, nosotros lo mejoraremos y lo ascenderemos en su empleo, teniendo menos trabajo y mejores utilidades.

- Yo no trabajo en la dirección de La Reconquista -contestó resuelto Ochoa- ni pertenezco a la A. C. J. M. por utilidad económica. Es cierto que soy pobre; pero el dinero no compra mis convicciones. Yo trabajo en La Reconquista y pertenezco a la A. C. J. M., porque soy católico consciente y creo un deber mío trabajar cuanto pueda, en favor de la justicia y la verdad. Por eso, ni renunciaré a la dirección de La Reconquista, ni a la presidencia de la A. C. J. M., ni tampoco a mi trabajo en la oficina de la Tesorería del Estado; pues yo creo no haber faltado a mis deberes. Si Uds. quieren correrme, está bien; pero tengan la bondad de exponer en el oficio en que se me cese los motivos de mi separación.
Y Dionisio Eduardo Ochoa fue separado de su empleo; mas en ello estuvo la mano de Dios, pues ni le faltó el trabajo, y sí tuvo más facilidades para el apostolado, para luchar por el Reinado de Cristo, que era el ideal de su corazón....

CONTINUARÁ

Desea leer la edición anterior, solo de click a esta liga